
Así como en aquel 7 de agosto de 1819, la tarde de este domingo vivió un duelo de vida o muerte para el Boyacá Chicó y el Cúcuta Deportivo, dos equipos que, tanto por su ubicación en la tabla de posiciones y en la de descenso, debían ganar o ganar.
Desde el inicio el rojinegro puso condiciones e intentó profundizar por los costados y con un juego interno vertical. ‘Alcatraz’ García, que jugó en el mediocampo, fue importante para el inicio de las jugadas y rápidamente Pineda, Solano y Ramos se fueron asociando para llegar a portería.
El primer gol llegaría luego de un tiro de esquina que aprovechó Michell Ramos, tras una mala reacción de la defensa local, para capitalizar un rebote y darle un pase a la cabeza de Agustín Vuletich que abría la cuenta, sumando cuatro tantos en el torneo.
Para la segunda parte, el Boyacá Chicó intentó reaccionar sin eficacia, aunque apretando a los defensores cucuteños y neutralizando el buen juego de sus rivales con un juego de fricción, que se volvió una dura batalla de faltas ante la permisividad del juez central.
El segundo gol caería a falta de 10 minutos para el final gracias a un rebote que peinó un compañero y que Michell Ramos controló y en una estupenda acción individual en carrera definió con la punta del botín derecho para sumar su tercero en la liga. Un gol a lo Romario.
Al final el Cúcuta Deportivo se lleva su primera victoria en la altura de Tunja ante el Chicó en Primera División y en el estadio La Independencia los rojinegros se quitan las cadenas y la paternidad que sufrían frente a los ‘ajedrezados’. Un equipo que cada día va mejorando y en el cual los jugadores cucuteños son gran cuota de este positivo presente. Se ganó una dura batalla por dos frentes, el de la lucha por clasificar a los play-offs y por alejarse del descenso ante un rival directo.
En la próxima jornada, los ‘motilones’ recibirán en el estadio Centenario de Armenia a Independiente Santa Fe, este viernes 2 de octubre por la fecha 11 de la Liga Betplay.


Rafael David Arámbula Ochoa.