
En medio de un mar de polémicas tras un penal dudoso pitado a favor de los escarlatas y varias acciones de dudoso castigo, América venció al Deportivo Cali y llegó a la cima del grupo B.
El Pascual se vistió de rojo para otro clásico caleño más. 38.000 almas colmaron las cercanías del barrio San Fernando y las graderías de este mítico escenario del Fútbol Colombiano para ser testigos de un partido trabado, con escasas opciones de gol pero que a la final le da los tres puntos a los americanos.
Los dirigidos por Lucas Pusineri se vieron perjudicados con un mal arbitraje tras la sanción de un dudoso penal, que no existió, pero que Rangel transformó en gol. Además, el central de juego dejó a los verdes con uno menos tras una injusta primera cartulina amarilla para el jugador y dejó de sancionar varias tarjetas a sus rivales, permitiendo que el América terminará el cotejo con los once en el terreno de juego.
Para la polémica también queda la celebración de Michael Rangel, que corrió hasta el banco del Deportivo Cali a gritar su anotación, un gesto antideportivo por parte del delantero. Tras la culminación del juego, el Deportivo Cali sacó un comunicado denunciando el mal arbitraje que se viene presentando en contra de la institución.
La próxima jornada el clásico caleño se trasladará al estadio Palmaseca, en el que el Deportivo Cali deberá ganar sí o sí si quiere mantenerse cerca del primer lugar del grupo.



