
Los niños de Koeman silencian Hamburgo (2-4).
Los germanos cayeron en casa frente a un cuadro holandés que dominó el segundo tiempo. Holanda remonta el gol inicial de Gnabry y con cuatro goles en el segundo tiempo acaba llevándose el encuentro ante Alemania.
Se preveía un gran encuentro y así fue.
Alemania y Holanda brindaron un partido lleno de goles y alternativas que se decidió en el segundo tiempo gracias al buen hacer de Ronald Koeman, sus cambios, y el talento de De Jong, y Depay.
La Aplanadora se puso por delante al comienzo del partido gracias a un gol de Gnabry. El jugador del Bayern cocinó el gol que abría la lata pero poco a poco fue desapareciendo del partido. Ya en la segunda mitad la naranja por fin llevó la magia y de la mano de Frenkie De Jong liberado, suelto, líder y goleador y de un gol en propia meta de Jonathan Tah se pusieron 1 a 2 en el marcador.
Acto seguido, y cuando peor lo pasaba Holanda, apareció el arbitraje y la ausencia del VAR para permitir a Toni Kroos devolver las tablas a un encuentro que llevaba minutos teñidos de naranja. El árbitro señaló un penalti inexistente por una mano ridícula e involuntaria reglamente en mano algunos dicen que es penalti, ilógico de De Ligt y el jugador del Madrid no perdonó ante Cillessen.
La justicia decidió aparecer por el Volksparkstadion y lo hizo en forma de pase mágino de Depay a Wijnaldum y asistencia del futbolista del Liverpool al joven extremo Doneyll Malen. Con 20 años, el extremo del PSV firmaba una remontada aún corta, ya que sería Wijnaldum el quien en otra contra acabaría de rematar a los cuatro veces campeones del mundo.
Los holandeses completaron se venganza tras la derrota de la ida y vuelven a poner el grupo C muy vivo, con los de Koeman a tres puntos de Alemania 6 vs 9 pero habiendo disputado un partido menos. El grupo lo lidera Irlanda del Norte con 12 puntos, pendiente de enfrentarse a ambos combinados.
Johan Camilo Criado.